Aterrorizada, Lía se encontró de sopetón con la escena de su marido, en el suelo, portando todavía su revólver en la mano. Había oído el golpe seco de aquel percutor con el que se había familiarizado pues en las fiestas Emilio siempre hacía disparos al aire. Corrió a la habitación y lo encontró tendido sangrando por la sien derecha. Impulsivamente le quitó el revólver negándose a considerarlo difunto. Corrió a la calle con el arma (¿arma suicida?) en su mano, tomada por la cacha y gritando desesperada: “¡se mató! ¡se mató!”. Yo la vi correr hasta mi casa, situada en frente de la de ellos. Quedó como paralizada en la mitad de la calle, sin darse cuenta de la emergencia de vecinos que, como abejas africanas, salían apresurados afuera de sus casas. Yo permanecí donde estaba, molesto, muy molesto, a la espera de los comentarios de estos cobardes que se vuelven pontífices y que ya empiezan a decir sandeces: “Pero si dice que él se mató, ¿por qué era ella la que llevaba el revólver, tomado por la cacha?”. Incapaces de ejercer sus derechos a vivir en un país en paz, se vuelven feroces jueces haciendo presa a una acongojada viuda.
INVITACIÓN A PARTICIPAR CON SUS COMENTARIOS
ES MUY IMPORTANTE PARA ESTE BLOG CONTAR CON LA PARTICIPACIÓN DE SUS SEGUIDORES, PARTICIPACIÓN ACTIVA, CONSISTENTE EN SUBIR SUS COMENTARIOS ACERCA DEL CONTENIDO QUE SE PUBLICA EN EL BLOG Y EN SUBIR SUS PROPIOS ARTÍCULOS.
E. BOTERO T.
sábado, 8 de enero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
jueves, 6 de enero de 2011
LA BOMBA GAY
Por SANTIAGO VARELA
La revista Annals of Improbable Research, entrega en la universidad de Harvard, desde 1991, los premios Ig Nobel (por un personaje ficticio Ignacious Nobel) a aquellos desarrollos científicos divertidos o raros, pero verdaderos. En el 2007 el premio Ig Nobel a la Paz fue adjudicado a la Fuerza Area de los EEUU (USAF) por el desarrollo de una nueva arma teórica y no letal, llamada informalmente “Bomba Gay”
miércoles, 5 de enero de 2011
ESCÁNDALO EN EL ENTERPRISE II
Eros y la amenaza nuclear: un antecedente memorable
La por estos días muy mencionada noticia acerca de los videos de contenido sexual que se filmaron y proyectaron a bordo del portaaviones nuclear Enterprise, coloca el tema de la relación entre Eros y Tánatos en un lugar preponderante: al interior de una mortífera arma de guerra, su capitán consideraba terapéutica la difusión de tales videos para esparcimiento de su tripulación. Si lo era o no es cosa que está por establecerse. Lo cierto es que la noticia tomó ribetes de escándalo capaz de ocultar lo que constituye verdadero motivo de preocupación para la humanidad y sus deseos pacifistas. ¿Escándalo?: hacer de la noticia sobre los videos un escándalo y mantener como que va de suyo, como que es de esperarse, los usos que el Pentágono hace de esa siniestra arma de exterminio.
martes, 4 de enero de 2011
ESCÁNDALO EN EL ENTERPRISE
"DE LOS ESTADOS UNIDOS VIENE UN BARCO CARGADO DE..."
El capitán Owen Honors ha sido relevado de su cargo. Pasa a engrosar las filas de los cesantes. Es acusado por autorizar la difusión de ciertos videos dentro de los 6000 tripulantes que hacen parte del porta-aviones nuclear Enterprise de la Fuerza Naval Norteamericana. Los videos contienen representaciones, a manera de “sketch”, realizadas por miembros de la tripulación, en las que aparecen en gestos propios de la condición polimorfa de la sexualidad: zoofilia, masturbación, show lésbico, etc.
lunes, 3 de enero de 2011
CARTA A QUIENES SIGUEN ESTE BLOG
POR UN 2011 DE MAYOR IMPLICACIÓN POR PARTE DE LOS PSICOANALISTAS
Para quienes siguen este blog mis deseos porque 2011 esté cargado de satisfacciones y logros.
Deseo celebrar con todos ustedes la supervivencia de este blog que ha sido instrumento de contacto para transmitir textos propios y ajenos afines a sus objetivos.
Repudio el término “seguidores” que intento matizar por el “quienes siguen”. Más que una repulsa automática, se debe a que desearía que ustedes se convirtieran en colaboradores de este blog y contribuyeran con sus aportes a su permanencia.
Este año “se” anuncia con toda clase de acontecimientos en el orden social, político y cultural que exigen a quienes somos partidarios de un psicoanálisis implicado dar de nosotros lo mejor en materia de pensamiento y acción. Es muy probable que dichos acontecimientos afecten el curso de los próximos años de manera decisiva y no menos probable la implicación que tendrán sobre nosotros mismos.
Más que un alto volumen de “seguidores” a lo que aspiro es a que la calidad de los mismos se haga notar en los contenidos del blog. Es un llamado, una invitación, una instigación a que eso suceda.
domingo, 2 de enero de 2011
Ni profetas ni sabios: ¡parresiastas!
Por MICHEL FOUCALT
Podemos oponer la parrhesía (ver nota aparte) a otras modalidades fundamentales del decir veraz que encontramos en la antigüedad, pero que hallaríamos sin duda, más o menos desplazadas, formalizadas de maneras diversas, en otras sociedades, la nuestra incluida. A partir de la Antigüedad podemos definir cuatro modalidades del decir veraz. En primer término, la profecía. El profeta, al igual que el parresiasta, es alguien que dice la verdad. Pero la característica fundamental del decir veraz del profeta está en la postura de mediación que asume. El profeta no habla en su propio nombre: transmite una palabra que es, en general, la palabra de Dios. Articula y profiere un discurso que no es el suyo, dirige a los hombres una verdad que viene de otra parte. También está en posición de intermediario, en tanto se sitúa entre el presente y el futuro. El profeta devela, ilumina lo oculto, pero no sin ser oscuro, no sin dar a lo que dice una envoltura que es la del enigma. La profecía no dice la verdad en su lisa y llana transparencia. Aun cuando el profeta diga lo que debe hacerse, resta aún interrogarse, resta saber si se ha entendido bien, hay que cuestionar, vacilar, interpretar.
El parresiasta, al contrario, habla en su propio nombre. Es esencial que lo que formula sea su opinión, su pensamiento y su convicción. Debe firmar sus dichos. El parresiasta no dice el porvenir. No ayuda a los hombres a franquear lo que los separa de su porvenir, sino que los ayuda en su ceguera acerca de lo que son, acerca de ellos mismos. En el juego entre el ser humano y su ceguera arraigada en una desatención, una complacencia, una cobardía o una distracción moral, allí el parresiasta cumple su papel. Y el parresiasta no habla mediante enigmas: al contrario, dice las cosas lo más clara, lo más directamente posible, sin ningún disfraz, ningún adorno retórico. Es cierto, deja algo por hacer: deposita en aquel a quien se dirige la dura tarea de tener el coraje de reconocer esa verdad y hacer de ella un principio de conducta.
El decir veraz parresiástico puede oponerse también a otro modo de decir veraz muy importante en la Antigüedad: el de la sabiduría. El sabio habla en su propio nombre. La sabiduría que formula es la suya propia; no es simplemente un portavoz, como el profeta. Pero el sabio mantiene su sabiduría en una reserva, que es esencial. En el fondo, es sabio en y para sí mismo, y no necesita hablar. Nada lo obliga a impartir, enseñar o manifestar su sabiduría. El sabio es estructuralmente silencioso. Si habla, sólo lo hace interpelado por las preguntas de alguien o por una situación de urgencia para la ciudad. Eso explica que sus respuestas bien puedan ser enigmáticas y dejar a aquellos a quienes se dirige en la ignorancia o la incertidumbre. En este sentido se emparienta con el profeta. Pero, a diferencia de la profecía, en la que se dice lo que será, el sabio dice lo que es, el ser del mundo y las cosas. Y si ese decir veraz puede asumir valor de prescripción, no es bajo la forma de un consejo ligado a una coyuntura, sino en la de un principio general de conducta. El parresiasta, a diferencia del sabio, no mantiene una actitud esencial de reserva. Su deber, su obligación, su responsabilidad consiste en hablar y no tiene derecho a sustraerse a esa misión. Lo vemos precisamente con Sócrates, que, como se recuerda a menudo en la Apología..., ha recibido del Dios la función de interpelar a los hombres, tomarlos por el brazo, hacerles preguntas; una tarea que él no abandonará, aun amenazado de muerte.
CORAJE DE LA VERDAD. POR MICHEL FOUCAULT
La parrhesía, tal como la estudió Michel Foucault, era, en la Antigüedad, la práctica de decir la verdad “sin esconderla con nada”, bajo el riesgo del rechazo o la ira del interlocutor. Esta práctica se sitúa en “la prehistoria de algunas parejas célebres: el penitente y su confesor, el enfermo y el psiquiatra, el paciente y el psicoanalista
Por Michel Foucault *
Este año querría continuar el estudio del hablar franco, de la parrhesía como modalidad del decir veraz. Llegué a la noción y la práctica de la parrhesía a partir de la cuestión, tradicional en la filosofía occidental, de las relaciones entre sujeto y verdad. Grande fue la importancia en la moral antigua, en toda la cultura griega y romana, del principio “hay que decir la verdad sobre uno mismo”. Pueden mencionarse prácticas como el examen de conciencia prescrito entre los pitagóricos o los estoicos, del que Séneca dio ejemplos tan elaborados y que volvemos a encontrar en Marco Aurelio. También esas correspondencias, esos intercambios de epístolas morales, espirituales, cuyo ejemplo también puede hallarse en Séneca. Han dejado menos huellas otras prácticas como las libretas de notas, especies de diarios que se aconsejaba llevar, ya fuera para el registro y la meditación sobre las experiencias vividas o las lecturas hechas, ya fuera para contarse uno mismo, al despertar, los propios sueños.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
“MI VIAJE AL INFIERNO” II
UNA SOCIEDAD ANESTESIADA
El “personaje” principal de esta crónica es “el viaje”. Un viaje en dos planos que se interponen entre sí: viaje a la intimidad, a los meandros de la propia subjetividad, en relación con el viaje a los diversos sitios que la escritora visitó buscando los datos necesarios para el establecimiento de la verdad acerca del asesinato de su hermana. Podríamos adicionar otro viaje, aquel por el que logra establecer el contexto en que sucede la masacre y que incluye lo internacional (la forma en que los medios de comunicación internacionales se refieren a lo que sucede en nuestro país) como lo nacional (la connivencia entre autoridades y narco-paramilitares).
lunes, 27 de diciembre de 2010
"MI VIAJE AL INFIERNO" DE MARÍA JIMENA DUZÁN. I
Por Eduardo Botero Toro
Con 12 capítulos que he leído hasta el momento no contengo las ganas de escribir mis impresiones iniciales quizás como reemplazo de otro deseo de satisfacción imposible, el de dirigirme a la periodista politóloga para comunicarle mi agradecimiento y estamparle un beso tierno en su mejilla. Su libro me coloca en frente del coraje de una familiar de víctima que ha sido capaz de admitir la perniciosa influencia de un olvido deliberado para cambiarla por el sano procedimiento de deliberar acerca de ese olvido.
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